F.Esquivel, nace en Azuaga un pequeño pueblo de Extremadura, en una familia de agricultores acomodados y de una materna de herreros.
Estudia interno en dos colegios de curas, donde solo aprende a arrastrar los pies. Con la familia arruinada, emigran, a Venezuela en un barco llamado Auriga que hacía su último viaje.
Allí comienza una vida nómada que lo acompañará siempre. Empieza a hacer trabajos inverosímiles, como despachador de alimentos en un paupérrimo barrio de Caracas, repartidor de pan y fideos en Los Llanos venezolanos, vendedor de alimentos y ron en un poblado warao en el Orinoco, criador de pollos y agricultor desastroso, operador de cine y apicultor destructivo. En un pueblo al pie de los Andes llamado la Grita empieza su pasión por la literatura. Se va con unos amigos a Caracas, sin dinero donde pasa un hambre feroz. De forma inexplicable la revista Élite comienza a publicarle algunos relatos cortos. En la Frontera con Colombia, acompañado de un viejo sátiro conoció el paraíso de Mahoma recorriendo todos los burdeles de Cúcuta con solo 15 años.
Publicar a estas alturas demuestra que si no tiene talento, al menos es capaz de cualquier cosa. Prueba también que se puede vivir sin fe ni esperanza.