Carlos Alvarez

Carlos Julián Álvarez es papá, lector incansable y amante de las buenas historias… y de las buenas rimas.

Los cuentos para chicos empezaron a aparecer cuando nacieron sus hijas, Agustina y Dolores. Con ellas llegaron también las ganas de inventar mundos, jugar con las palabras y dejar pequeñas semillas de ternura, humor y reflexión.

Arturo, el canguro es el primero de varios cuentos nacidos de ese impulso.

Hoy, Agustina —que heredó esa pasión por las palabras— y su amiga Patricia son quienes se encarga de darles forma y color a estas historias, para que puedan llegar a otras infancias.

Este espacio existe gracias a ese legado compartido: una forma de seguir contando, jugando y soñando.