Autora, extremeña, por vocación temprana y contadora de historias por pura necesidad de entender el mundo. Escribe desde que descubrió que las palabras podían ser refugio, espejo y a veces la voz de otros. Aunque estudió una carrera de números, siempre ha vuelto a la misma obsesión: observar a la gente, descifrar sus rarezas y convertirlas en literatura.
No se casa con ningún género, quizá porque prefiere que sus personajes tengan más libertad que ella misma. Le interesan las personas que tropiezan, se levantan, vuelven a tropezar y aun así encuentran la manera de quererse un poco más. En sus historias suele colarse la naturaleza, no por postureo bucólico, sino porque le recuerda que todo crece mejor cuando se le deja espacio.
Sigue escribiendo porque no ha encontrado todavía una excusa convincente para dejar de hacerlo.
Finalista de la IV edición Relato48 de Exlibric (2024) con La pluma de una dama, seleccionado entre más de 3.000 relatos y valorado por un jurado profesional de expertos en el arte de la literatura y la escritura.
Tercer premio en el concurso de relatos del Evento Devoralibros en el año 2024 con Una princesa sin reino.
Colaboradora del periódico HOY de Extremadura en la sección de opinión con su columna dominical "Mujeres reales".