La voz de Luz Villeda revela profundidad. Primero está la superficie con todas las familiaridades de la vida, encantadora en los detalles elegidos. Luego está la capa invisible pero percibida, la sensación de pérdida existente pero subterránea, una distancia entre el ahora y algo abandonado. Y esta sensación de pérdida conduce a una mayor apreciación de los regalos presentes. Los poemas y la prosa de Luz Villeda traen alegría y tristeza a la vez, una evocación de algo profundo y conmovedor.