Stephen Filkin pasó 20 años en la policía, donde se enfrentó a lo peor del comportamiento humano. Ahora, traslada esa experiencia a thrillers crudos y de gran tensión, en los que la justicia es rápida y nunca resulta «limpia». Su primera obra, Crossing the Lines —que presentó al soldado del SAS Thomas Dekker—, le valió un contrato para varios libros con la editorial Wallace Publishing. Vive en el noroeste de Inglaterra con su familia y dos labradores negros.