Los viajes han sido una parte importante de mi vida. Las aventuras en tierra y mar me han puesto en contacto con muchas razas y tradiciones y me han acercado a la naturaleza en sus diversos estados de ánimo. Cuando termina un viaje físico y la vida se vuelve más mundana, se desarrolla una exploración interna que me lleva en direcciones que nunca había mirado antes. Los orígenes de la civilización, la migración de personas y la interacción de culturas siempre me han fascinado.
Los primeros cuestionamientos espirituales me llevaron a las filosofías orientales y me hicieron consciente de los vínculos subyacentes entre las culturas. Veinte años de vivir en yates de vela con poco acceso a los medios modernos me han permitido expandir mi mente sin inhibirme por las expectativas sociales y la moda. Por eso, creo que mi escritura aporta frescura e individualidad a las preguntas de quiénes somos, por qué estamos aquí y hacia dónde debemos dirigirnos.
Escribo para tener ideas claras en mi cabeza y espero que otros puedan encontrar algún valor en ellas.
Después de muchos años de viajar por tierra y mar, mi esposo y yo ahora vivimos en la España rural.