Como la mayoría de los padres, el farmacéutico David Rivas solo quería lo mejor para su hijo. Entonces, cuando a su hijo le diagnosticaron con autismo severo con síntomas como auto-lesión, agresión a otros, falta de contacto visual, hiperactividad excesiva y falta de lenguaje. David se negó a darse por vencido y regresó a la universidad. Terminó un grado de Maestría en Nutrition y Medicine Funcional. Su hijo ha tenido un gran avance y ha logrado muy buenas calificaciones académicamente y participa de multiples deportes.
David quiere empoderar padres y profesionales en el poder de la nutrición y estilos de vida para enfrentar enfermedades mentales.