Pocos conocen a Alicia Cofres porque su círculo de amistades es muy reducido, casi diminuto. No responde al retrato robot de escritora, para nada. Ni es una lectora empedernida ni se duerme abrazada a un libro de tapa dura. Escribe más bien por impulsos. Soy una de esas escasas personas, contadísimas, que forma parte de su círculo de amigos y me ha encargado que le resuma su biografía para sus amables lectores de Amazon. La conozco mucho y bien, desde que no sabía ni leer y compartíamos pupitre en la escuela de nuestra ciudad natal, en la Serranía española. Se empeñó en ser periodista y poco después de terminar la carrera se puso a trabajar como redactora en un periódico local donde sobre todo le interesaban las crónicas políticas. Cosas del destino, el periódico en el que se ganaba la vida cerró de repente y abandonó el oficio de redactora para dedicarse al Derecho, su segunda carrera, de la que con mucho esfuerzo se graduó por una universidad a distancia, y en la actualidad, desde hace ya más de una década presta servicios jurídicos en un tribunal criminal. A ella no le importa que se diga que nació en 1980 y que los ochenta es su década favorita, mejorando lo presente. Por sus obras, las literarias digo, tal vez la irán conociendo mejor sus lectores. Poco a poco se le toma cariño. Ya verán como sí.