Christine Lain creció en las colinas de Alabama, pero ha pasado la mayor parte de su vida adulta en el corazón de Texas. Desde temprana edad, a Christine le encantaba dibujar y pintar, pero recientemente descubrió que también le apasiona escribir. "¡Quack, Quack, Splish-Splash!" fue su primer libro infantil publicado, pero desde entonces ha escrito muchos otros, así como devocionales cristianos. Ella le da el crédito a Dios por otorgarle la habilidad de escribir y pintar.