Tras dedicarse al diseño, las finanzas y el comercio electrónico, Erik redescubrió que su verdadera pasión es escribir historias que entretengan y que incluso motiven a sus lectores —a través de sus personajes, con sus virtudes y defectos— a tener una visión más positiva del mundo y de su propia misión en la vida.
Erik se siente en casa en diversos países, pero pasa la mayor parte del tiempo muy cerca del océano Pacífico.