Pedro Conde Sturla (nacido en San Francisco de Macorís, República Dominicana,1945, en el apogeo de la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo Molina), es escritor y maestro, publicista a regañadientes, profesor emérito de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, autor de textos de crítica e historia literaria y poesía a deshora, amén de narraciones del género satírico, una novela histórica, cuatro volúmenes de cuentos y relatos, una historia criminal del trujillato.
En 1978 publica el ensayo Notas sobre el Enriquillo, que le granjeó cierto reconocimiento, aunque circuló de manera casi clandestina.
En 1984 se da a conocer como narrador con un relato titulado Los cocodrilos, un engendro satírico, irreverente y despiadado de una cierta bohemia intelectual, a la cual pertenecía el propio autor, una especie de “ensayo” sobre poetas que incrementó su mala fama entre los escritores del patio. En este libro, de muy contados lectores, bajo la mirada implacable de un crítico de mala leche, recrea el escenario de las venturas y desventuras de un grupo de poetas en viaje memorable a Puerto Rico, el discurrir de una tertulia pantagruélica en la que dominicanos y boricuas dan rienda suelta a la imaginación, al relajo, a la gula, a la afición etílico literaria.
En el año 2004, quizás el más importante de su carrera, pública Los cuentos negros, una colección de relatos en la que confirma su vocación de crítico punzante, incisivo, sardónico y vitriólico, todo un ajuste de cuenta entre el escritor y sus demonios. Se trata de cuentos negros revertidos en humor negro. Visión satírica, entre risueña y amarga, de los aspectos más siniestros y podridos del poder. El poder en sus múltiples ramificaciones. El poder encarnado en el autoritarismo del estado seudo democrático, el estado delincuente y sus capítulos represivos. El poder encarnado en las ejecuciones sumarias, en la aplicación rutinaria de medidas que vulneran el derecho de gente, en la impunidad del crimen, la impunidad de la corrupción, el racismo ordinario. El poder manifiesto en el autoritarismo político y el autoritarismo eclesiástico, que se apoyan y se complementan: el poder que se expresa en los privilegios irritantes de la clase dirigente, en el boato y la vida disipada de los príncipes de la iglesia.
Su primera novela, Uno de esos días de abril (2012), recoge parte de sus vivencias sobre la insurrección constitucionalista de abril de 1965 y tiene como personaje de referencia a una mujer extraordinaria que constituye el eje de la narración: la cojonuda viuda Pichardo.
A esta obra seguirán Monedas en la fuente ( 2016) y Ritos ancestrales ( 2017), dos colecciones de cuentos y relatos viscerales, y una noveleta truculenta de humor negro, vitriólico, sobre un negro período de la vida política de un país en el mundo: Flaubert se fue a la guerra.