La imagen popular de la Roma Antigua está llena de guerras, intrigas y sangrientos espectáculos del anfiteatro, pero los romanos eran también un pueblo que reía. La sonrisa o la burla hacían su aparición en la calle, en la taberna, en las termas, en los banquetes, en los procesos electorales o judiciales e incluso ante la muerte. En Un Imperio de risas el lector conocerá la vis cómica del romano de a pie, pero también el humor de los personajes famosos.Los chistes y bromas se escribían en grafitis en la pared o en diversos objetos e incluso se incorporaban a los epitafios de las tumbas. Las anécdotas graciosas de los personajes notables se recogían en diversas recopilaciones y se incluía el humor en las biografías, a veces realmente estrafalarias, de los emperadores romanos. Los poemas burlescos provocaban la risa a costa del prójimo. Pero lo más cercano a nuestro mundo es el divertido libro denominado Filógelos, El amante de la risa, con 265 chistes recopilados en torno a los siglos IV-V d. C. en el que pululan toda clase de tipos ingeniosos.Entre otras experiencias, sufriremos y nos reiremos con los escolares y pseudointelectuales. Disfrutaremos con chistes “escatológicos” y verdes. Nos saldrán al encuentro generales y soldados con sus bromas militares, médicos ineptos, falsos adivinos, peluqueros charlatanes, y abogados con sorna. Los romanos más reputados nos mostrarán su ingenio y su sarcasmo. El solemne Cicerón nos parecerá un bufón y el belicoso César, un hombre dotado para el chiste. Descubriremos que los emperadores romanos eran personas divertidas, pero también crueles.Como a los romanos les gustaba meterse con los defectos ajenos, nos reiremos de los feos, tuertos, narigudos, desdentados, calvos y canosos, personas bajitas o enormes, gente con mal aliento y también de los avaros, perezosos y glotones.En suma, una gran recopilación de bromas y chistes de un humor, el romano, que unas veces nos causará extrañeza y otras nos parecerá completamente nuestro.
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Fernando Lillo Redonet (Castellón de la Plana, 1969) es doctor en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca y catedrático de Latín en el IES San Tomé de Freixeiro (Vigo). Ha escrito novelas históricas y numerosos libros de investigación, didáctica y divulgación. Entre sus ensayos históricos relacionados con la antigua Roma destacan Héroes de Grecia y Roma en la pantalla (2010), Fantasmas, brujas y magos de Grecia y Roma (2013), Un día en Pompeya (2020), Hotel Roma. Turismo en el Imperio romano (2022), El Coliseo. Historias de sangre y arena (2023) y, en coautoría con María Engracia Muñoz-Santos, Gladiadores. Valor ante la muerte (2024). En la colección Rhemata Antigüedad ha publicado Ecología en la antigua Roma (2023). Colabora en Arqueología e Historia Desperta Ferro e Historia National Geographic.
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Librería: Imosver, PONTECALDELAS, PO, España
Condición: Nuevo. Un imperio de risas editado por Rhemata editorial. Nº de ref. del artículo: NOB0201545
Cantidad disponible: 2 disponibles
Librería: bookish.org, Barcelona, B, España
Tapa blanda. Condición: New. La imagen popular de la Roma Antigua está llena de guerras, intrigas y sangrientos espectáculos del anfiteatro, pero los romanos eran también un pueblo que reía. La sonrisa o la burla hacían su aparición en la calle, en la taberna, en las termas, en los banquetes, en los procesos electorales o judiciales e incluso ante la muerte. En Un Imperio de risas el lector conocerá la vis cómica del romano de a pie, pero también el humor de los personajes famosos.Los chistes y bromas se escribían en grafitis en la pared o en diversos objetos e incluso se incorporaban a los epitafios de las tumbas. Las anécdotas graciosas de los personajes notables se recogían en diversas recopilaciones y se incluía el humor en las biografías, a veces realmente estrafalarias, de los emperadores romanos. Los poemas burlescos provocaban la risa a costa del prójimo. Pero lo más cercano a nuestro mundo es el divertido libro denominado Filógelos, El amante de la risa, con 265 chistes recopilados en torno a los siglos IV-V d. C. en el que pululan toda clase de tipos ingeniosos.Entre otras experiencias, sufriremos y nos reiremos con los escolares y pseudointelectuales. Disfrutaremos con chistes "escatológicos" y verdes. Nos saldrán al encuentro generales y soldados con sus bromas militares, médicos ineptos, falsos adivinos, peluqueros charlatanes, y abogados con sorna. Los romanos más reputados nos mostrarán su ingenio y su sarcasmo. El solemne Cicerón nos parecerá un bufón y el belicoso César, un hombre dotado para el chiste. Descubriremos que los emperadores romanos eran personas divertidas, pero también crueles.Como a los romanos les gustaba meterse con los defectos ajenos, nos reiremos de los feos, tuertos, narigudos, desdentados, calvos y canosos, personas bajitas o enormes, gente con mal aliento y también de los avaros, perezosos y glotones.En suma, una gran recopilación de bromas y chistes de un humor, el romano, que unas veces nos causará extrañeza y otras nos parecerá completamente nuestro. Nº de ref. del artículo: 9791399020397
Cantidad disponible: 2 disponibles
Librería: CA Libros, Alcorcón, M, España
Condición: Nuevo. La imagen popular de la Roma Antigua está llena de guerras, intrigas y sangrientos espectáculos del anfiteatro, pero los romanos eran también un pueblo que reía. La sonrisa o la burla hacían su aparición en la calle, en la taberna, en las termas, en los banquetes, en los procesos electorales o judiciales e incluso ante la muerte. En Un Imperio de risas el lector conocerá la vis cómica del romano de a pie, pero también el humor de los personajes famosos. Los chistes y bromas se escribían en grafitis en la pared o en diversos objetos e incluso se incorporaban a los epitafios de las tumbas. Las anécdotas graciosas de los personajes notables se recogían en diversas recopilaciones y se incluía el humor en las biografías, a veces realmente estrafalarias, de los emperadores romanos. Los poemas burlescos provocaban la risa a costa del prójimo. Pero lo más cercano a nuestro mundo es el divertido libro denominado Filógelos, El amante de la risa, con 265 chistes recopilados en torno a los siglos IV-V d. C. en el que pululan toda clase de tipos ingeniosos. Entre otras experiencias, sufriremos y nos reiremos con los escolares y pseudointelectuales. Disfrutaremos con chistes "escatológicos" y verdes. Nos saldrán al encuentro generales y soldados con sus bromas militares, médicos ineptos, falsos adivinos, peluqueros charlatanes, y abogados con sorna. Los romanos más reputados nos mostrarán su ingenio y su sarcasmo. El solemne Cicerón nos parecerá un bufón y el belicoso César, un hombre dotado para el chiste. Descubriremos que los emperadores romanos eran personas divertidas, pero también crueles. Como a los romanos les gustaba meterse con los defectos ajenos, nos reiremos de los feos, tuertos, narigudos, desdentados, calvos y canosos, personas bajitas o enormes, gente con mal aliento y también de los avaros, perezosos y glotones. En suma, una gran recopilación de bromas y chistes de un humor, el romano, que unas veces nos causará extrañeza y otras nos parecerá completamente nuestro. Nº de ref. del artículo: 12548
Cantidad disponible: 1 disponibles