En términos generales, los libros son concebidos como objetos destinados a durar y a resistir a la manipulación, eso sí, necesitan ser tratados con cuidado. Dicho esto, cabe señalar que existen unos cuantos trucos para asegurar que sus libros permanezcan en la mejor condición posible por el mayor periodo de tiempo posible. Hay también ciertas medidas especiales que se pueden tomar para cuidar aquellos volúmenes adicionales especiales que pueda tener en su biblioteca. En el caso de que necesite ayuda con el cuidado de sus libros, los libreros recomiendan acudir a empresas especializadas en el cuidado y restauración de obras literarias, como por ejemplo Verjura y Corondel o García Bermejo.

Pautas que deben seguirse cada día

Estos son trucos que todos los propietarios de libros deberían seguir, incluso si no se consideran a sí mismos coleccionistas. Estas precauciones básicas deberían ser tomadas con cualquier libro con el fin de asegurarle una larga vida:

 

Protección Simple

Sabemos que la mayoría de los coleccionistas no pueden darse el lujo de dar a cada volumen de su biblioteca la máxima protección posible, ya que los métodos de protección avanzada pueden llegar a ser muy caros. Aquí encontrará algunas sugerencias razonables que le permitirán añadir una protección adicional a la mayor parte de su colección.

 

Protección Avanzada

La mejor protección que le puede dar a sus libros más preciados es una caja hecha a medida para ellos. Este tipo de protección no es barata ya que estas cajas deben de ser realizadas a mano teniendo en cuenta el tamaño de cada libro específico, por lo que al final no sería extraño gastar unos 100€ por cada caja protectora. Este tipo de protección debería ser considerada para únicamente los libros más frágiles y valiosos de su biblioteca.

 

Reparación y restauración

Debido al valor que se da a los libros conservados en su estado original, recomendamos que cualquier restauración realizada a un libro antiguo sea sólo hecha tras haber considerado todas las opciones posibles e investigado las posibilidades detenidamente. Si no está seguro de cómo la restauración de un libro puede afectar al valor de su colección es posible que desee solicitar una evaluación de su libro en su estado actual y compararlo con el valor de los volúmenes similares que han sido sometidos a trabajos de restauración.

Una vez que esté seguro que la restauración del libro es la mejor opción posible es recomendable buscar un encuadernador o restaurador especializado en el tipo de reparación que su libro necesita. Puede pedir una recomendación a algún librero de viejo que conozca (o a algún miembro del Gremio Madrileño de Libreros de Viejo, por ejemplo) sobre un buen restaurador de libros de su zona.