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Con todo mi odio


Mucho antes de que apareciera el fenómeno de Internet y que el término “hater” se hiciera popular para definir a aquella persona que expresa sin piedad su desagrado, en la sociedad estadounidense ya se popularizó esta extraña moda: Las tarjetas de anti-San Valentín. Estas tarjetas anónimas insultaban con una cómica pieza de poesía y una original caricatura. ¿Qué os parecen?

Dos caras

Los especialistas en coleccionismo han rescatado del olvido estas curiosas postales, cuyos dueños no solían conservar con demasiado cariño. Después de rastrear sus orígenes se ha descubierto que se trató de un auténtico boom en la época. La moda se originó en torno a 1840 y duraría unos 100 años, llegando incluso a las Islas Británicas.

Se trataba normalmente de una sola hoja de papel, a veces en color y otras en blanco y negro. El poema de escarnio y el dibujo se burlaban de alguna característica de la persona, por eso utilizaban perfiles de defectos que podían ser reconocibles en la persona odiada en cuestión. Glotones, bebedores, charlatanes, vagos, cobardes; jefes desagradecidos, gente fea, gorda o delgada; vanidosos, estúpidos, y todo tipo de persona odiable era susceptible de aparecer en las postales. Todo listo para encontrar el mensaje adecuado para esa persona que te ha tratado mal y necesita un correctivo urgente.

Mientras que hoy en día lo tenemos muy fácil, simplemente al alcance de un clic nuestros odios más profundos son publicadosen cuestión de segundos; en la época había que molestarse en comprar la postal, ponerle el sello y depositarla en el buzón. Un esfuerzo considerable para entregar un insulto, ¿no creéis? Actualmente estas curiosas postales están puestas a la venta por especialistas en coleccionismo y pueden ser visitadas aquí.

¿Qué tal este año disfrutar de un infeliz San Valentín? Estas son las postales perfectas para entregar con todo el odio de vuestro corazón.

 

Tu cintura

¡No lo olvides!

Al autor

Un susto

Al pastor

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