Iberlibro Home

Entre libros y letras


El blog de IberLibro

Búsqueda Avanzada Materias Libros antiguos Libros usados Librerías
Búsqueda Avanzada

¡Oh, yo! ¡Oh, vida! Walt Whitman en “El club de los poetas muertos”


Si eres un amante de la literatura seguro que has visto esta maravillosa película protagonizada por Robin Williams, en la que el célebre actor interpreta a un apasionado profesor de literatura. Sin embargo, ¿conoces bien a Walt Whitman, el hombre que escribió los versos utilizados en la película?

4110566856_2a8ec2809c_o

Walth Whitman está considero el más grande poeta norteamericano, nace en 1819 y fallece en 1892. Su poesía despertó grandes polémicas en la época y tuvo una tremenda influencia en la historia de la literatura universal y en la formación del espíritu nacional estadounidense. Su libro más importante, cuyos versos corrigió hasta el final de su vida es Hojas de Hierba. Entre los autores que se han revelado influenciados por su obra contamos plumas de la talla de Pablo Neruda, Fernando Pessoa, García Lorca o Jorge Luis Borges, entre otros.

218059752_72c1227d22_z

Su poesía de marcado carácter épico y existencialista, trata de establecer unas profundas raíces vitalistas, afirmado la presencia del “yo” en el mundo y aspirando a una fortaleza de espíritu que haga al ser humano inquebrantable. La poesía de Whitman crea la voz de la épica estadounidense, exaltando a los ciudadanos, a la virtud individual y la virtud cultivada desde la fuerza de voluntad. Es por eso que la voz del poeta es la voz de todo un país, y a través de sus versos obtenemos el auténtico fondo del alma americana.

Whitman nos insta a vivir, a agarrar nuestra vida con los dientes, a no perder jamás el contacto con el mundo y con nuestro propio espíritu. La escena en la que Robin Williams interpreta sus versos frente a un fascinado grupo de alumnos es inolvidable. Reproduzcamos aquí el poema íntegro, recalcando la importancia del final. El ser humano siempre se pregunta “¿por qué estoy aquí?, ¿por qué vivo? ¿no carece acaso todo de sentido?”. El poeta nos da una respuesta…

 

¡Oh, yo! ¡oh, vida!
De sus preguntas que vuelven,
del desfile interminable de los desleales,
de las ciudades llenas de necios,
de mí mismo que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
de los ojos que en vano ansían la luz,
de los objetos despreciables,
de la lucha siempre renovada,
de lo malos resultados de todo,
de las multitudes afanosas y sórdidas que me rodean,
de los años vacíos e inútiles de los demás,
yo entrelazado con los demás,

la pregunta, ¡oh, yo!,
la pregunta triste que vuelve
¿qué de bueno hay en medio de estas cosas,
Oh, yo, Oh, vida?

Respuesta:
Que estás aquí – que existe la vida y la identidad,
Que prosigue el poderoso drama, y que tú
puedes contribuir con un verso.

 

Twitter Facebook Email
avatar