Iberlibro Home

Entre libros y letras


El blog de IberLibro

Búsqueda Avanzada Materias Libros antiguos Libros usados Librerías
Búsqueda Avanzada

El libro como objeto y su conservación


Toda biblioteca, ya sea pública o privada, de libros antiguos o nuevos, necesita de un mantenimiento adecuado para su conservación. En el caso de coleccionistas y de libros antiguos, sus cuidados son de extrema importancia, ya que el libro como objeto físico adquiere relevancia más allá de su función  de difusión de contenido. Para ello las medidas preventivas son esenciales, sin olvidar que la vida de un libro puede durar generaciones y que probablemente nosotros no veremos los daños a largo plazo que un factor ambiental concreto está causando a nuestros libros a día de hoy.

La conservación preventiva distingue los siguientes factores:

Medioambientales

  • Humedad y temperatura. Estos dos factores van ligados, ya que el mismo porcentaje de humedad en el aire a altas temperaturas puede desecar los libros, mientras que a temperaturas bajas puede causar condensaciones. El papel es un material higroscópico, es decir, reacciona sensiblemente a los cambios de humedad. Es aconsejable mantener la humedad relativa por debajo del 50% para evitar el desarrollo de hongos, combinada con una temperatura alrededor de los 20ºC. Por otro lado, un ambiente demasiado seco tampoco es conveniente.
  • Polvo. Éste puede ser altamente abrasivo, puede contener esporas de hongos o gases contaminantes procedentes de la polución urbana, que pueden deteriorar químicamente los materiales por acidez y oxidación. El mantenimiento de la biblioteca en este sentido no resulta caro pero si laborioso, siendo suficiente un trapo de algodón seco para eliminar el polvo de las superfícies. No obstante, para ser más meticuloso se aconseja el uso de aspiradoras adaptadas. El uso de vitrinas puede reducir considerablemente la concentración de polvo.

libros-antiguos

  • Luz. Los efectos negativos de la luz sobre el papel impreso son acumulativos y consisten básicamente en la oxidación y oscurecimiento del papel. Es por eso que las radiaciones ultravioleta e infrarroja deben ser de baja intensidad, así como corto el tiempo de exposición a ellas. Las técnicas de medición de estos factores suelen ser complejas.
  • Insectos. Existen más de 60 especies de insectos que se alimentan de libros pero, como ya se ha dicho, el control de la humedad y la temperatura, junto con las medidas higiénicas adecuadas, debería ser suficiente para controlar la presencia de microorganismos.

Humanos

El desgaste físico natural de un libro puede ser acelerado por su uso inadecuado. No es aconsejable comer o fumar en la biblioteca, así como hacer fotocopias del libro antiguo por las tensiones que se producen en los materiales al abrirlos demasiado. Además, hay que evitar los roces que se producen al extraer un libro del estante.

Para obtener más información sobre la conservación de libros antiguos, le recomendamos consultar la Guía del coleccionista de IberLibro.

Otras fuentes utilizadas: [1] [2]

Twitter Facebook Email
avatar