Oscuros (Fallen) (Turtleback School & Library Binding Edition) (Spanish Edition)

3,74 valoración promedio
( 412.655 valoraciones por Goodreads )
 
9780606231909: Oscuros (Fallen) (Turtleback School & Library Binding Edition) (Spanish Edition)

FOR USE IN SCHOOLS AND LIBRARIES ONLY. Suspected in the death of her boyfriend, seventeen-year-old Luce is sent to a Savannah, Georgia, reform school where she meets two intriguing boys and learns the truth about the strange shadows that have always haunted her.

"Sinopsis" puede pertenecer a otra edición de este libro.

About the Author:

Lauren Kate creció en Dallas, Texas. Tras licenciarse en la universidad de Emory, se trasladó a Nueva York y poco después cursó un máster en escritura creativa en la Universidad de California, Davis. Ha escrito varias novelas juveniles, entre las cuales se encuentran Tormento y Pasión, las siguientes dos entregas de la exitosa serie Oscuros. Actualmente vive en Los ángeles con su esposo.

Excerpt. © Reprinted by permission. All rights reserved.:

En el principio

Helston (Inglaterra), septiembre de 1854


Al filo de la medianoche acabó de dar forma a los ojos. Tenían una mirada felina, entre atrevida y confusa, desconcertante. Sí, aquellos eran sus ojos, coronados por una frente fina y elegante, a pocos centímetros de una cascada de cabello negro.

Era ella.

Su sola proximidad le proporcionaba una sensación extraordinaria, como el calor que desprende un tronco cuando se resquebraja en la chimenea y va reduciéndose a cenizas. Lo sabía sin tener que volverse: ella estaba allí. Escondió el retrato entre el fajo de papeles que tenía en el regazo; de ella, sin embargo, no iba a poder escondersetan fácilmente.

Miró hacia el sofá de color marfil que había al fondo del salón, donde apenas unas horas antes ella, con un vestido de seda rosa y algo rezagada de los demás invitados, se había levantado súbitamente para aplaudir a la hija mayor del anfitrión, que acababa de interpretar una pieza al clavicordio de forma magistral. Miró hacia el otro lado de la estancia, al mismo lugar donde el día anterior se le había acercado sigilosamente con un ramo de peonías salvajes en las manos. Ella aún creía que la atracción que sentía por él era inocente, que el hecho de que se encontraran tan a menudo bajo la pérgola era solo... una feliz coincidencia. ¡Había sido tan ingenua! Pese a ello, él nunca la sacaría de su error: solo él debía cargar con el peso del secreto.

Se levantó, dejó los bocetos en la silla de cuero y se dio media vuelta. Y allí estaba ella, apoyada contra la cortina de terciopelo escarlata con un sencillo vestido blanco. El pelo se le había destrenzado, y su mirada era la misma que él había esbozado tantas veces, pero sus mejillas parecían arder. ¿Estaba enfadada? ¿Avergonzada? Ansiaba saberlo, pero no podía preguntárselo.

—¿Qué haces aquí?

Captó la aspereza involuntaria en su propia voz y lamentó que ella nunca fuera a comprender a qué se debía.

—No... no podía dormir —balbució ella, mientras se dirigía hacia la chimenea y la silla—. He visto que había luz en tu habitación y luego... —vaciló antes de acabar la frase y bajó la mirada hacia sus manos—tu baúl en la puerta. ¿Te vas a alguna parte?

—Iba a decírtelo... —Se interrumpió.

No debía mentir. Nunca había pretendido que ella conociera sus planes. Decírselo solo empeoraría las cosas, y ya había dejado que llegaran demasiado lejos con la esperanza de que en esta ocasión fuera diferente.

Ella se le acercó un poco más y reparó en el cuaderno de bocetos.

—¿Estabas dibujándome?

El tono sorprendido de la pregunta le recordó que vivían en mundos separados por un abismo. Pese a todo el tiempo que habían pasado juntos en las últimas semanas, ella aún no había llegado a vislumbrar por qué, en verdad, se atraían el uno al otro.

Aquello era, cuando menos, lo mejor que podía hacer. Durante los últimos días, desde que decidió marcharse, había intentado distanciarse de ella, pero el esfuerzo le cansaba tanto que, cuando se encontraba a solas, tenía que rendirse al deseo reprimido de dibujarla. Había llenado las páginas del cuaderno con esbozos de su cuello arqueado, su clavícula de mármol, el abismo negro de su cabello.

Se volvió para mirar de nuevo el retrato, no porque le avergonzara que lo hubiera sorprendido dibujándola, sino por un motivo peor. Sintió que un escalofrío le recorría todo el cuerpo al advertir que lo que ella había descubierto —lo que él realmente sentía—acabaría con ella. Tendría que haber sido más cuidadoso: siempre empezaba así.

—Leche templada con una cucharadita de melaza —murmuró, todavía de espaldas a ella. Luego añadió con un deje de tristeza—: Te ayudará a dormir.

—¿Cómo lo sabes? Vaya, es justo lo que mi madre acostumbraba...

—Lo sé —dijo, dándose la vuelta para mirarla.

Su asombro no le extrañó, pero no podía explicarle cómo lo sabía, ni confesarle cuántas veces él mismo le había dado aquel brebaje, cuando las sombras se acercaban a ellos, y cómo luego la había abrazado hasta sentir que se dormía en sus brazos.

Cuando su mano le tocó el hombro, tuvo la impresión de que le quemaba a través de la camisa y se quedó boquiabierto. Nunca antes se habían tocado en esta vida, y el primer contacto siempre lo dejaba sin aliento.

—Contéstame —susurró ella—. ¿Vas a marcharte?

—Sí.

—Entonces, llévame contigo —le espetó.

Justo en ese instante ella se dio cuenta de que contenía la respiración y se arrepentía de lo que acababa de decir. Notó cómo la progresión de sus emociones se manifestaba en la arruga que se le formaba entre los ojos: iba a sentirse impulsiva, desconcertada y luego avergonzada de su propio atrevimiento. Siempre hacía lo mismo, y demasiadas veces él había cometido el error de consolarla.

—No —musitó, porque recordaba... Siempre recordaba...—. Mi barco zarpa mañana. Si de verdad te importo, no digas ni una sola palabra más.

—Que si me importas... —repitió ella como para sí—. Yo te...

—No lo digas.

—Tengo que hacerlo. Te... te quiero, de eso no tengo la menor duda, y si te vas...

—Si me voy, tu vida estará a salvo.

Lo dijo poco a poco, intentando llegar a algún rincón de ella capaz de recordar algo. ¿O acaso no guardaba ninguno de esos recuerdos, acaso estos permanecían enterrados en alguna parte?

—Hay cosas más importantes que el amor. No lo entenderías, pero tienes que confiar en mí.

Su mirada se clavó en la de él. Retrocedió un paso y se cruzó de brazos. Aquello también era culpa de él: siempre que le hablaba con condescendencia, provocaba que emergiera su lado más rebelde.

—¿Me estás diciendo que hay cosas más importantes que esto? —le preguntó con tono desafiante, al tiempo que le cogía las manos y se las llevaba al corazón.

¡Oh, cómo deseaba ser ella y no saber qué era lo que venía a continuación! O, al menos, ser más fuerte de lo que era y no dejarla avanzar un paso más. Si no la detenía, ella nunca aprendería y el pasado volvería a repetirse, torturándoles una y otra vez.

Aquel conocido calor de la piel bajo sus manos le hizo inclinar la cabeza hacia atrás y gemir: intentaba obviar cuán cerca estaba de ella, cuán irresistible era la sensación que le producía el roce de sus labios, cuán doloroso le resultaba que todo aquello tuviera que acabar... Pero ella le acariciaba los dedos con tal suavidad... Incluso podía percibir los latidos su corazón a través del fino vestido de algodón.

Sí, ella tenía razón: no había nada más importante que aquello. Nunca lo había habido. Estaba a punto de darse por vencido y abrazarla cuando, de repente, notó que ella lo miraba como si estuviera viendo un fantasma.

Lo apartó de sí y se llevó una mano a la frente.

—Qué sensación más extraña... —suspiró.

Oh, no... ¿Era ya demasiado tarde?

Sus ojos se entornaron hasta adoptar la forma de los que él había dibujado. Entonces se le acercó de nuevo con las manos sobre el pecho y los labios separados, expectante.

—Creerás que estoy loca, pero juraría que esto ya lo he vivido antes...

Sí, realmente era demasiado tarde. Alzó la vista, temblando, y empezó a percibir cómo la oscuridad descendía. Aprovechó la última oportunidad para abrazarla, para estrecharla entre sus brazos con fuerza, como había deseado hacer desde hacía semanas.

En el instante en que sus labios se fundieron, ya no hubo nada que hacer: ya no podían resistirse. El sabor a madreselva de su boca provocó en él una sensación de mareo. Cuanto más la estrechaba contra sí, más se le revolvía el estómago por la emoción y la agonía del momento. Sus lenguas se tocaron y el fuego estalló entre ambos, refulgiendo con cada caricia, con cada nuevo descubrimiento... aunque, en realidad, nada de todo aquello fuera nuevo.

La habitación tembló, y alrededor de ambos empezó a formarse un aura.

Ella no advirtió nada, no se dio cuenta de nada, nada existía más allá del beso.

Solo él sabía lo que iba a ocurrir, qué oscuras compañías estaban a punto de interrumpir su velada. Aunque una vez más fuera incapaz de alterar el curso de sus vidas, sabía lo que iba a ocurrir.

Las sombras empezaron a arremolinarse sobre sus cabezas, tan cerca que él podría haberlas tocado, tan cerca que se preguntó si alcanzaría a oír lo que susurraban. Observó cómo la nube pasaba frente a la cara de ella: por un instante, en sus ojos vio un destello de reconocimiento.

Después, ya no hubo nada: nada en absoluto.

"Sobre este título" puede pertenecer a otra edición de este libro.

Los mejores resultados en AbeBooks

1.

Lauren Kate
Editorial: Turtleback (2011)
ISBN 10: 0606231900 ISBN 13: 9780606231909
Nuevos Cantidad: 1
Librería
Ergodebooks
(RICHMOND, TX, Estados Unidos de America)
Valoración
[?]

Descripción Turtleback, 2011. Library Binding. Estado de conservación: New. Reprint. Nº de ref. de la librería DADAX0606231900

Más información sobre esta librería | Hacer una pregunta a la librería

Comprar nuevo
EUR 51,83
Convertir moneda

Añadir al carrito

Gastos de envío: EUR 3,39
A Estados Unidos de America
Destinos, gastos y plazos de envío

2.

Kate, Lauren
Editorial: Turtleback Books (2011)
ISBN 10: 0606231900 ISBN 13: 9780606231909
Nuevos Cantidad: 2
Librería
Murray Media
(North Miami Beach, FL, Estados Unidos de America)
Valoración
[?]

Descripción Turtleback Books, 2011. Library Binding. Estado de conservación: New. Never used!. Nº de ref. de la librería P110606231900

Más información sobre esta librería | Hacer una pregunta a la librería

Comprar nuevo
EUR 76,91
Convertir moneda

Añadir al carrito

Gastos de envío: EUR 1,69
A Estados Unidos de America
Destinos, gastos y plazos de envío